Actualidad de La Alberca y La Sierra de Francia
La Alberca vive su peculiar carnaval con auténtico sabor de antaño
%20copia_1.jpg)
La Alberca continua inmersa en su particular y peculiar carnaval recuperado por un nutrido grupo de mujeres y en los que también han participado niños y jóvenes de todas las edades. Si en la jornada matinal de ayer sábado de carnaval “Los pata-henos” fueron los protagonistas. Por la tarde hicieron su aparición por las calles y plazas los maragatos, las hilanderas y los ensabanados. Y ha estos se les unieron un grupo de jóvenes que simularon una boda típica albercana. 
Hoy en cambio domingo de carnaval han vuelto a hacer su aparición “Los pata-henos” y Las hilanderas. Ante la atónita mirada de cientos de personas que se encontraban en la Plaza serrana de La Alberca. Las hilanderas con su pareja hicieron su aparición a lomos de caballo tirando caramelos. La estampa era de una belleza difícil de describir ya que en ese instante se fundieron entre sí dos bellezas, la arquitectónica y la mejor de las mejores tradiciones recuperadas este año por un buen número de moradoras albercanas.
Las hilanderas vestían el traje de sayas con pañuelo a la cabeza y el rostro cubierto de un pañuelo y sombrero negro. El mozo que acompañaba a ellas vestía el traje de serrano y la cara cubierta con un pañuelo y sombrero negro a la cabeza. Recorrieron las calles tirando caramelos una vez en La Plaza la recorrían entre la gente gritando “Uh, uh, uh, uh, uh, uh,” y además movían las sayas con mucho salero.%20copia_1.jpg)
Después “los pata-henos”, convirtieron el ágora en un peculiar coso taurino. Tres mozos enfundados en un saco lleno completamente de heno que les daba un enorme volumen y una gran dificultad al andar y además le restaba movilidad, a la cabeza llevaban un sombrero. Otro mozo de disfrazó de toro, para ello llevaba la cara pintada pintándose la cara y colgaba de su cintura una correa llena de cencerros que al andar suenan abundantemente.
Mientras “los pata-henos” hacían su peculiar tauromaquia grotesca. Los numerosos curiosos, turistas y gentes del lugar disfrutaban del momento captando con sus cámaras fotográficas las mejores instantáneas de unos carnavales auténticamente albercanos.
Todo ello estuvo amenizado por el tamborilero de la localidad Pedro quien puso la nota musical a una jornada carnavalesca que entusiasmo a propios y a extraños.