Para que todo el mundo aprecie la grandeza de La Alberca

1. La verdad es que cuanto mas lo pienso mas me doy cuenta de la ignorancia de algunos, la ignorancia o el interés. Yo como soy bueno me decanto por lo primero, aunque bueno, al final todo cae por su propio peso. Creo que entre todos vamos a pararlo y me alegro mucho de que por fin se una el pueblo para algo. Que no nos tomen por tontos, creo que ya somos mayorcitos y no nos van a convencer por mucho técnico o secretario de la junta que nos lo explique.
Aparte del tema del agua, que creo que ha sido la gota que ha colmado el vaso, no nos olvidemos de otros casos flagrantes que existen en nuestro pueblo.
El polideportivo se hizo hará unos 15 años y creo que es una de las mayores chapuzas que se ha hecho en el pueblo, está lleno de polvo, lleno de goteras, sucio... podría seguir enumerando cosas pero el que quiera que se de una vuelta por allí arriba y verá de lo que estoy hablando.
El parking, en fin, creo que es mejor no decir nada. Y así, podría seguir diciendo muchas mas cosas...
Me da la sensación de que llega el dinero al ayuntamiento y lo invierten en lo primero que les viene a la cabeza, es la ley de hechos consumados, se hacen las cosas y una vez hechas pues listo, el dinero está gastado y lo que venga después, pues que cada palo aguante su vela. Señores del ayuntamiento, piensen un poquito que para eso están ahí, creo que la gente no les ha votado para que figuren el día 15 de agosto en la plaza con la capa.
Ya por último me gustaría animar a todo el mundo a que acuda a la manifestación del próximo sábado, yo no voy a poder estar, pero os tendré presentes. Vamos a llenar la plaza, que se enteren de que no somos 4 locos, si estamos unidos podemos. Que no nos engañen, por una sierra sostenible ¡¡NO AL TRASVASE!!
2. ¡¡ACUDID A LA MANIFESTACION!!
HAY COSAS POR LAS QUE MERECE LA PENA LUCHAR, ÉSTA ES UNA DE ESAS COSAS
3. hola vecinos:Acabo de leer un comentario dando las gracias al señor alcalde por procuparse de limpiar la casita que esta en el cementerio(cosa que me parece muy bien señora Carmen).Pero por suerte o por desgracia los muertos descansan en paz y lo que deberia hacer el "Txotxolo" ese es preocuparse de los vivos en vez de tenernos en un sinvivir.
pero bueno que podemos esperar de esta banda con "TXOTXOLO" a la cabeza y sus secuaces MAMELUCO,CHAVES,POTXOLO y la inteligentisima "LA ESPE".
NO AL TRASVASE. AGUA SUCIA "PA" VOSOTROS.NOSOTROS PREFERIMOS LA DE LA FUENTE
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4. Carta a los amigos del Trasvase
A los que defienden el proyecto del Alagón,
A los que creen que es un seguro de vida,
A los que opinan que es grifo disponible para cuando tengamos sed,
A los que he oído repetidas veces que porqué nos rasgamos las vestiduras por 14.000 € (para 15 días) por un bien tan preciado y tan necesario como el agua y no nos cuestionamos otros gastos cuantiosos y superfluos; y terminan diciendo, por lo tanto, que el agua del agua del Alagón es buena, bonita y barata.
Yo les digo:
ni buena, ni mala; ni bonita, ni fea; ni barata, ni cara; sino la UNICA.
Y me explico:
Si después de que la Comunidad Europea o la Junta de Castilla y León, se gaste más de 1.000 millones de pesetas en el abastecimiento de aguas,
Si después que los ayuntamientos asuman su cuota de mantenimiento, en el caso de La Alberca de 14.000 € anuales,
Si después de garantizarnos agua en cantidad, supuesta calidad y garantías sanitarias de salubridad,
¡en qué cabeza cabe, señores míos, qué un ayuntamiento con el alcalde al frente, mantenga las infraestructuras actuales, llámense depósitos, sondeos, captaciones; suponiendo un coste económico, además de no tener garantizada la salubridad ni sanidad de las aguas que desde siempre hemos bebido! ¡Estamos locos o qué! Yo mismo exigiría a mi alcalde que una cosa u otra. Y, si tenemos todo el agua que queremos por 14.000 €, pues ya está ¿verdad?
Pues NO, porque hoy es la Junta de Castilla y León y nuestro alcalde quién nos dice que solo hay garantías de calidad, cantidad y sanidad con el agua del Alagón; pero mañana, señores míos, será “Fulanito, Gestión Privada de Aguas, S.A.” quien nos lo diga, por que así lo quieren los tiempos. Y además, nos dirá que el agua del Alagón es un bien escaso, prioritario, caro, etc., etc. Y que por tanto es lógico que lo tengamos que pagar, qué ellos como empresa están para ganarlo. Y nosotros con el miedo metido en el cuerpo, ¡y quién no!, nos beberemos únicamente el agua del Alagón. Entonces y solo entonces estará resuelta la ecuación: (
5. : (continuación)
Beberemos agua que no queremos y
Religiosamente la pagaremos.
¿Por cierto, cómo se ha conseguido llegar a esta conclusión? Pues fácilmente, con el MIEDO.
El miedo es la herramienta mas utilizada por el poderoso, a lo largo de la historia, para doblegar al pueblo. También la herramienta más mezquina, rastrera, sucia, ruin,… utilizada por el cacique.
Ustedes como buenos empresarios sabrán que una persona con miedo nunca crecerá, ni llegará a ningún sitio, ¿verdad?
El saludo de un serrano al que veis todos los días en La Alberca
6. CUENTO DEL AGUA
Había una vez, hace muchos, muchos años, un pueblo llamado “Valdelaguna”. Un pueblo orgulloso de su pasado, afanado en el presente e ilusionado con su futuro. Un pueblo orgulloso de sus tradiciones, su historia, su cultura, su naturaleza y, entre otras cosas, muy orgulloso de su agua pura y cristalina, que corría por su Sierra.
Un día llegó a oídos del Señor del Torreón, amo de todas las tierras, que existía un pueblo que era feliz, próspero y acogedor. Dispuso su carruaje para visitar tal pueblo. Una vez allí, tuvo un gran recibimiento, su señor les visitaba y todos lo agasajaban. Preguntó a sus vecinos qué cual era el motivo de tanta felicidad, a lo que le contestaron que vivía donde querían y que su pueblo disponía de la mejor agua, la mas pura y cristalina; y eso les honraba y alegraba.
El señor se despidió del pueblo sin dejar de pensar cómo era posible que un sencillo y humilde pueblo disfrutara tanto y fuera tan feliz, aunque lo que de verdad le molestaba es que fueran más felices que el mismo.
A los pocos días, el Señor volvió al pueblo, ordenó reunirlo en su plaza y prometió un futuro aun mejor. Para ello habría que hacer algún esfuerzo. También dijo que el agua escasearía y que al fin y al cabo no era tan buena como el pueblo creía. Él traería un agua aún mejor y en más cantidad. El pueblo se miraba extrañado, sin creerse lo que oía. Su señor les estaba diciendo que el agua que bebían no era buena, que el agua que sus padres habían bebido y que ahora ellos daban a sus hijos, justo después de dejar la teta, les enfermaría. El clamor fue grande entre el pueblo y le negaron al Señor tales acusaciones contra su preciada agua. El Señor insistía diciendo que todo lo que él decía se lo había dicho un Gran Sabio, que de estas cosas mucho sabía. El pueblo empezó a dudar y el recelo se apoderó de muchos vecinos, pero una y otra vez le decían a su Señor que no se lo creían.
7. El Señor entró en cólera y erre que erre insistía: “El agua se agotará, mi solución es la mejor. El agua que bebéis es mala, tan poco fiable como foll… perdón, como hacer el amor sin medios anticonceptivos que eviten embarazos no deseados y profilácticos que anulen el riesgo de contraer enfermedades venéreas que puedan llegar a mataros”
El pueblo tuvo que aceptar en contra de su voluntad la traída de agua del Señor. Tuvo que aceptar pagar más, por un agua peor. Al fin y al cabo, era el deseo del Señor.
El pueblo empezó a beber el agua del Atracón (así se llamaba el río, donde meaba el Señor) El pueblo miraba con tristeza cómo su agua se perdía. Ya nadie arreglaba los depósitos, nadie cuidaba las tuberías, ya que aquella agua, según su señor, podía matar a los vecinos y dejar embarazadas a las mujeres.
El pueblo empezó a depender del agua del Señor, y este, que no era tono del todo, dijo: “Ahora que mi agua es la única garantizada para vuestra salud, porque así lo dice el gran sabio, y porque lo digo yo, tendréis que pagarla, que para eso me cuesta tanto traerla hasta aquí”
Pasado los años el pueblo se fue olvidando del tesoro que antes tenía, su agua. Sólo los más viejos recordaban que el agua era incolora, insabora e inodora. Sólo los más viejos recordaban que su futuro no era el que habían elegido. Sólo los más viejos recordaban que en sus manantiales y fuente antes se bebía sin miedo donde ahora colgaba un cartel que pone: “Agua no garantizada sanitariamente por el Señor y por el Gran Sabio”
Hoy, el pueblo ya no se llama Valdelaguna, ha cambiado su nombre por el de “Agua solo hay una” la del Señor que ordena, manda y cobra.
Y colorín, colorado este triste cuento ha acabado.
¡O no!, esto depende de ti.
Aquel pueblo que renuncia a ser feliz,
Está condenado a morir en la tristeza.
El saludo de un serrano al que veis todos los días en La Alberca
8. Muy bien por el relato deberias mandarlo a un concurso de relatos breves.
Igualmente al serrano que nos aprecia tiene mucha razón